Un argumento que he escuchado muchas veces es: “Las normas alemanas equivalen a las internacionales”. Lo cual no es verdad: Hay diferencias fundamentales, y las más importantes presentaré a continuación.
El objetivo de las normas internacionales es mas amplio que de las normas alemanas.
Un financiero bajo normas internacionales debe presentar la información relevante sobre la situación patrimonial, financiera y de las ganancias igual que sobre el flujo de efectivo y sus cambios de la empresa que prepara los financieros. Los intereses del los accionistas dominan la información.
En los estados financieros alemanes dominan la protección de los acreedores y la prudencia.
Mientras bajo normas internacionales la información orientada al futuro es primer objetivo, bajo normas alemanas eso solo es fin secundario, y muchas veces queda resuelto dentro de las notas y en el informe de la gerencia (Lagebericht).
Bajo normas internacionales la información importante y relevante debe registrarse en balanza o en los resultados y no es posible incluir información importante a las notas o el informe de la gerencia (el “Lagebericht, lo cual no hay en estados financieros internacionales.
Las diferencias en los objetivos de la contabilidad se aumentan porque la imposición en Alemania se refiere a los resultados según normas de contabilidad. Esta conexión entre el resultado fiscal y mercantil produce un conflicto entre el objetivo de mostrar ganancias bajas por fines fiscales (aplicando por ejemplo depreciaciones especiales permitidas por leyes fiscales) y el fin de mostrar la situación real en los estados financieros. La depreciación fiscal normalmente no corresponde al requisito de información de un financiero bajo normas internacionales, y entonces este manejo contrasta con IAS/IFRS.
Las normas alemanas contienen “básicos de una contabilidad debida”, bajo normas internacionales no hay correspondencia.

